Ciencia: La forma geométrica mejor tolerada por el sistema inmunitario humano

Los dispositivos biomédicos que pueden ser implantados en el cuerpo para suministrar fármacos, modificar tejidos o detectar situaciones, pueden ayudar al tratamiento de muchas enfermedades. Sin embargo, tales dispositivos son a menudo susceptibles al ataque del sistema inmunitario, que puede incapacitarlos.

Un equipo de investigadores de varias instituciones ha ideado una forma de reducir el rechazo del sistema inmunitario contra este sistema. El equipo de Daniel Anderson, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, ha comprobado que la geometría de los dispositivos implantables tiene un efecto notable en cómo de bien los tolerará el cuerpo.

Aunque los investigadores esperaban que los dispositivos más pequeños fueran mejores para evitar al sistema inmunitario, descubrieron que en realidad otros más grandes y esféricos eran capaces de mantener mejor su función y evitar la acumulación de tejido cicatricial.

Para Anderson y sus colegas fue una sorpresa lo mucho que puede influir la forma geométrica de un implante en la reacción del sistema inmunitario.

Los polímeros de azúcar que dan forma a las esferas en esta imagen están diseñados para empaquetar y proteger a células modificadas especialmente que trabajan para producir fármacos y luchar contra enfermedades. Mientras se hallan en el lugar, deben permanecer sin ser detectadas por el sistema de defensa natural del cuerpo. Sin embargo, las marcas rojizas en las superficies de las esferas indican que las células inmunitarias (azules/verdes) ya han descubierto a estos invasores y han empezado a bloquearlos para mantenerlos alejados del resto del cuerpo. (Foto: Andrew Bader, Omid Veiseh, Arturo Vegas, Anderson/Langer Laboratory, Koch Institute at MIT)

 

Los investigadores esperan valerse de este hallazgo para perfeccionar un dispositivo implantable que podría reproducir la función del páncreas, ofreciendo de forma potencial un tratamiento a largo plazo para los pacientes de diabetes. Lo descubierto en la nueva investigación puede que sea aplicable también a dispositivos utilizados para tratar muchas otras enfermedades.